Nuestros destinos pudieron ser éstos o pudieron ser otros del todo distintos porque lo que de nosotros fue en ningún sitio quedó recogido. Tal vez ni siquiera llegamos a existir. O quizá sí lo hicimos, pero nadie percibió nuestra presencia. Al fin y al cabo, nos mantuvimos siempre en el envés de la historia, activamente invisibles en aquel tiempo que vivimos entre costuras.

llego aqui al escribir en google la frase final del libro de Maria Dueñas "El tiempo entre costuras".
ResponderEliminarTanto me ha emocionado su final.
Mauricio
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