jueves, 15 de diciembre de 2011

Nuestros destinos pudieron ser éstos o pudieron ser otros del todo distintos porque lo que de nosotros fue en ningún sitio quedó recogido. Tal vez ni siquiera llegamos a existir. O quizá sí lo hicimos, pero nadie percibió nuestra presencia. Al fin y al cabo, nos mantuvimos siempre en el envés de la historia, activamente invisibles en aquel tiempo que vivimos entre costuras.



1 comentario:

  1. llego aqui al escribir en google la frase final del libro de Maria Dueñas "El tiempo entre costuras".
    Tanto me ha emocionado su final.
    Mauricio
    mauri.7@ono.com

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